Proceso de la lana

Nuestras lanas son 100% naturales, proveenietes de ovejas de la Séptima región criadas libremente en las praderas de los alrededores.

Las tejedoras de Witral son todas las mujeres que mantienen un vinculo fuerte con la Vida tradicional. Sus labores son múltiples y diversas: la huerta, la alimentación y el cuidado de los hijos es preocupación cotidiana de todas ellas organizan dentro de sus quehaceres el tiempo para el trabajo con la lana y el tejido, sus familias también colaboran en este trabajo.

Los hombres de la casa son responsables de la preparación de las diversas herramientas.

También los hijos ayudan a sus madres en el proceso de preparación de los hilos: lavar la lana, torcer los hilos, enmadejar y ovillar son trabajos generalmente familiar.

La producción de las lanas de Witral es 100% artesanal así es como garantizamos la mejor calidad y buenas prácticas de producción. De la oveja al tejido final, el trabajo se hace totalmente a mano, respetando los pasos siguientes:

 

Esquilar y lavar la lana.

La Esquila de las ovejas, es decir el corte de la lana con tijeras se realiza una vez al año, en los meses de Noviembre o Diciembre. El objetivo de este proceso es que las ovejas pasen un mejor verano, dejándolas más livianas y frescas.

El vellón se varilla para que desprenda algo de suciedad y luego se lava con agua tibia y detergente biodegradables. Este proceso permite limpiar las impurezas y retirar el veri de la lana. Pues se deja secar al viento, bajo la sombra y se empaca para el hilado.

Escarmenar.

La lana está limpia y seca. El escarmenado consiste en separar las fibras, estirándolas, para eliminar todo resto de impurezas y formar un suave pelotón. Luego se va estirando hasta lograr una mullida hebra de largas dimensiones sin que se corten hasta que adquieran una textura suave y un peso muy liviano, que será la base para comenzar el proceso del hilado.

 

Hilar

Éste se realiza ya sea con un huso, instrumento tradicional, o una rueca, máquina artesanal, y consiste en torcer las fibras de lana escarmenada hasta obtener un hilo del grosor deseado, es el proceso de formación de un hilo continuo, la mano experta de la tejedora va fijando el grosor del hilo según la prenda que quiere tejer.

Enmadejar.

Una vez hilada la lana, se utiliza el aspa, instrumento de madera, para hacer madejas de hilo, la que se lava nuevamente para eliminar todo tipo de residuos que aún estén en ella. Después de este lavado, se utiliza en su color natural o se tiñe con el color deseado.

 Enjuagar, secar y ovillar

Al retirarla de la olla, la lana se enjuaga con agua fría y luego se seca a la sombra para evitar que el sol dañe el color todavía húmedo. Seca, la madeja de lana es ovillada formando pelotas, listas para ser trabajadas en el telar.

El teñir con tintes naturales implica un proceso exclusivo para la obtención de colores, por lo que no puede asegurarse la repetición exacta de un tono.

Teñido.

Originando colores obtenidos del entorno natural donde viven las tejedoras, cuya vegetación esta ligada a sus flores, frutos, cortezas, hojas y raíces, como también minerales o tierras, que luego de ser hervidos, penetran la lana para no salir jamás.

Esa es la ventaja del teñido natural: es eterno y único.

Teñir con la naturaleza.

El Hilo esta ahora listo para ser teñido a través de antiguas técnicas tradicionales.

La tejedora debe recolectar los elementos naturales que utilizará según el color que desee obtener, se selecciona y se hierve en agua hasta lograr que se desprenda el color. Se agrega la lana mojada enmadejada y finalmente, después de un período de cocción, se agrega una sustancia que fija el color (sal, vinagre, piedra lumbre o sulfato de cobre).

Esa es la ventaja del teñido natural: es eterno y único.